Cuando tengas tiempo,
llámame con tu silencio,
ve por el camino descalzo
de tus pies niños,
mírame con tus ojos tristes
de animal silvestre.
Cuando tengas tiempo,
búscame con tus manos ciegas,
escribe mi nombre
en tu espera
con el deseo de tu risa,
besa el mar que nos separa
con un grito de amor
que vuele hasta mis manos.
Cuando tengas tiempo,
piensame,
te he buscado en mi camino,
extraviado,
he querido volver
siguiendo el rastro de tu voz,
te he perdido.
Cuando tengas tiempo,
busca en las sombras
de tu recuerdo
el aroma de un abrazo
incognito,
el calor de una caricia escondida.
Cuando tengas tiempo,
preguntale a Dios por mi.
martes, 3 de octubre de 2017
Angustia
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario