Entre la tarde y la noche
el asiento póstumo del dia
mira con serenidad el camino,
letra a letra la palabra reposa
su belleza
y una nube de olvido la seduce.
No sé de quién huyo
o a quien espero.
la cama enorme de mis miedos
tendida llama cual castigo,
entre la tarde y la noche
un pájaro muere en mi pecho
asesinado por la lluvia.
A dónde iré con este camarada?
sus alas de ángel
abrazan mi ternura
y con un dedo en la frente
lo comulgo.
Habrá pecado?
me pregunto
o acaso seré yo
quien necesita perdón.
Hacia la media noche,
solemnes gritos de soledad
cortan el vino,
el cielo y sus ojos,
un cielo color venganza,
un cielo sin dios,
me mira.
Hace frio entre mis dos
cavidades
y frio tambien en mi antebrazo,
debo estar mudo
desde la última vez que hablé
con una palabra,
y no con cien palabras
alfabéticas y domesticadas,
domingo, 22 de octubre de 2017
Carta Humana
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario