jueves, 19 de enero de 2017

Poema XVIII

Me ves con tus profundos ojos,
Lejos, allá donde aun no escucho
Tu alegria
Y mi voz brinca sobre el pasto
De los años
Y te busca
Y grita,
Mi voz invisible
Tambien te mira
Como un perro triste
Y el hambre de tu nombre
La quiebra como a un pan
Me ves con tus ojos
Tímidos,
Se esconden tras un rio
Que ha lavado tu rostro.
Un rio que se ha llevado tu alma.

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