sábado, 31 de diciembre de 2022

ME VOY DE ESTE AÑO

Me voy de este año 
Ya no quiero nada,
La felicidad insulsa
Se la dejo a mis enemigos.
Este año me odió la muerte
Y me amó tanto la vida.
Aquí les dejo estas horas
Que me han sobrado.
hagan con ellas una mentira
Para seguir viviendo.
Me voy de este año 
A cualquier parte
A ser planta o arena,
Me da lo mismo,
He perdido un dia
Inconmensurble en la vida
Un dia que me bastó
para saber quien no era,
Aqui les dejo
El rancio olor de la verdad
Y los botones con que abroché
Una esperanza. 
Hagan una fiesta
Y quemen sus culpas
Mientras Dios duerme.

viernes, 16 de diciembre de 2022

HOY SIENTO LA URGENCIA

        
Hoy siento la urgencia de gritar 
¡Basta!
Coludido en los claustros del silencio
Paseo el No que una vez
Sembró la distancia
Y sigo a pie el rastro de un niño 
que una madre espera.
Madre, no volverá
Porque él está hecho de patria
Y pintado de guerra.
No volverá porque el camino es uno
Y en él solo ha de ir.
Hoy siento la urgencia
De volver de la muerte,
Y si no escribo 
he de ser mudo del alma,
Escribe, hermano. escribe, 
habla con los codos del miedo,
La calle es ancha y la justicia 
Solo sirve para llorar
Nos están matando a los hijos nuevos,
Mañana no tendremos padre ni madre
Que adorar.
Salgan, salgan de sus estatuas obscenas
Salgan de sus libros  polifónicos
De santa misa.
Y miren el humo de la muerte,
Dios está parado alli también,
¡Mirando!
y no hace nada.
Angel Garcia
New York, Diciembre 16, 2022

domingo, 27 de noviembre de 2022

DE MÁS ALLÁ DE LA VIDA

                       para Irma Alvarez Ccoscco
A dónde me habré ido
Que ya no estoy cuando  despierto,
Quién tendrá las ojeras de este animal nocturno 
Que huyó por los Andes infinitos.
Allá tienen mis manos de piedra
Asidos al arado en la tierra
Que va y viene meditando.
Por qué extrañaré tanto
La voz del río 
Y sus largas acequias,
Quisiera ahora irme 
por el pasto hasta su orilla
Y regresar descalzo como una sombra
A consolar el lomo de un puma
Que ha de haber perdido el sueño 
En mi ausencia. 
Ir por el río riendo con sus piedras,
El río y sus pájaros vigilantes
El río y sus trampas amarillas
Que llegaban hasta mis pies
Donde caí tantas veces
Herido de libertad.
A dónde me habré ido
Cantando el silencio,
Cocinando por las noches
La nada de una ilusión,
Quién vendrá, en todo caso,
A sembrar una flor en mi tierra
Y cantará bajito 
mientras barbecha mi olvido.

martes, 16 de agosto de 2022

LA CASA INFINITA

               Para Margot que está dormida a esta hora en una casa infinita.

En la casa, la enorme casa
Donde yo vivía
Con su río tangible que pasaba por el centro de su patio
Y por debajo de sus camas,
Sus abundantes camas ordenandas
En explosión como fue creciendo la familia
Y sus pocos áboles talados
Para reparar el frio nocturno 
Y la melosa garua,
En aquella casa
Vive ahora una niña, sola, hermética,
Pastando su ternura  por su vacío
Inconmensurable.
Todos nos fuimos de aquel lugar
Hace tiempo.
Ella ha de ser hija del recuerdo
Y de las penas que quedaron colgadas
En las paredes virreinales
Mordidas de tanto clavo 
Que martillábamos para ahuyentar el hambre.
He ido a verla tantas veces
Y solo escucho su voz tras las paredes
Carcomidas por el tiempo,
Su voz de niña travieza,
Corre por las habitaciones
Con sus piecesitos descalzos,
Lo sé porque he encontrado sus huellas
Y el rastro de sus colores
Con los que pinta sonrisas 
En soledad.
Porque hasta su aroma está en las sillas
Y los juguetes que envejecieron
De tanta ausencia.
Te quedaste sepultada en el tiempo,
Le digo, y ella parece escuchar mi voz
Porque calla  y esconde sus manitos
En los bolsillos   de su inocencia.
Ella no sabe quien soy,
Tal vez soy el hijo de su alma
Que acechaba nocturna por la casa
Y jugaba con los niños malos.
La casa, 
La inmensa casa como una culpa irremediable
Con su río que fue horadando nuestra fuga
Y sus árboles ficticios bajo los cuales
Crecimos resignados,
En ella habita una niña casi anciana,
desde que nos fuimos
Esa niña añora, corre por el patio,
Se asoma a la ventana cuando alguien pasa,
Lleva casi un siglo comiendo ilusiones,
Espera en su nostalgia
Que volvamos a ser los de antes.
Yo vengo tantas veces a verla,
La llamo como a un pajarito
Y ella canta desde un árbol irreal,
El otoño pasa raudo,
Ella teje sus telarañas en un rincón
Y escribe un año más en el rubor
De sus muñecas.
Ha hecho un padre de barro
Y lo ha sentado donde solíamos pasar las tardes hablando de Dios
Y el sol lo ha dorado como si fuera un Cristo de verdad.
Yo voy a confesarte que esta es la última vez que te busco, niña, 
La muerte tiene el sigilo de un cazador
Y me ha atrapado entre sus brazos.
Angel Garcia Núñez
( en Woodmere New York,  agosto 16, 2022)

miércoles, 13 de julio de 2022

TU AUSENCIA

Ya no sé ni cómo se escriben las palabras,
Yo solía ir por el mundo
Con mi gran amanecer
Sembrado de tu risa
Y un sol de oro
Jugaba tras los árboles,
Como un niño.
Ya no sé ni cómo se escriben las palabras,
He enmudecido como una piedra
Lejos del rio.
Yo solía venir cargando
Un ramo de alegría,
Y escribía con un dedo hasta la Luna,
Que eras mía.
Te he visto en un sueño,
Un breve sueño donde has muerto
O yo he muerto
Que debe ser lo mismo
A fin de cuentas 
Y he llorado tu ausencia
O la mia.
Un beso  descarriado ha huido por tu cuello
Como un deportado
Y en un abrazo ciegamente
Nos hemos despedido,
Tu no has dicho nada,
Yo, no he entendido tu silencio.
Ya no sé ni cómo se escriben las palabras,
Si lo supiera seguramente escribiría
Que vuelvas a la vida.
Angel Garcia N.
Cedarhurst, Julio 13, 2023.

jueves, 7 de julio de 2022

Hasta cuando

Hoy he dejado de quererte
Como un revolver
Que se dispara a si mismo 
Y mira hacia atrás el humo
Que ha dejado el dolor.
Cómo dejar de quererte
En el extravío,
Cómo volver 
A la primera liena de una carta
Quién soy ahora sin tu amor?
Seré acaso la bala
Que busca el cuerpo
Que aún respira ?
Seré acaso el dolor que espera
Al borde de la herida?
El silencio que está bailando
Su medio dia
Sin un beso?
Seré la luna desdesperada
Detrás de un sol ficticio?
Seré la sombra de un verano muerto
Que pasó volando?
He dejado de quererte,
Cambio el reloj, van a dar las doce
De cualquier hora
Guardo mi nombre en una bóveda,
Qué solo debe escucharse sin tu voz!

martes, 21 de junio de 2022

NOVIEMBRE

Noviembre, 
cuando tus ojos se escondan del sol
Y el dolor de la soledad 
humedezca tu pecho
El tambor del tiempo
Entonará una marcha lángida
Y un ruido de pájaros nocturnos
Volará lejos de ti.
Las ventanas habrán dejado de mirarte
Y una noche hecha de arena
Sofocará tu aliento.
Que no te haga falta mi ausencia
Y tu voz se llene de mi silencio,
Cada mañana será un parto de la oscuridad
Y el llanto de un niño 
Se apagará en tu sangre.
Ha de sobrarte la gordura del tiempo
Y el olvido de la muerte.
Y en un féretro azul
Pasará todas las tardes,
Frente a ti,
Mi amor muerto.

lunes, 13 de junio de 2022

EN LO IMPOSOBLE

A veces me pierdo
En la nocturna caligrafía del miedo,
Allí, debajo de la mesa de la soledad
Y no he cenado un beso 
que estuvo hirviendo
Desde ayer.
A veces tengo miedo de perder 
Lo que no es mio
Y tengo el frio sabor
De unas manos que han volado
De las mias
Y el hermetismo de unos ojos,
También extraños,
Diciendo adios en una puerta 
Ajena.
A veces despierto en lo imposible,
A esa hora de la vida, suena el reloj,
No sé quién soy con tanto silencio,
Si volvieran a tocar la música
Recordaría con certeza
A quien amo.

martes, 31 de mayo de 2022

LA ROSA ILUMINADA

             para Roger Santivañez quien me regaló la feliz idea de escribir este poema.

Pasa un rayo de sol iluminando el precipicio
Y en el fondo las gramineas
Y sus flores hermafroditas
Esconden sus verdores,
Sus tallos maduros
Y sus hojitas tibias
De colores tierra.
Una rosa en la quebrada
Que apenas duerme,
Abre sus alas doradas,
Sueña con ser girasol.
Pasa el policia con su linterna
Como helicoptero nocturno,
Ausculta el callejón que huele a alcohol
Y a lavanda.
La rosa sentada en el potro
De terciopelo
Cruza sus ramas tiernas,
Enciende otro cigarro.
Ha estado allí desde niña,
Pálida, escribiendo en un cuaderno
Ma me mi mo mu,
La madre no la mima, ya murió de tos 
sin conocer la salud.
A veces vengo de noche
A escamar la soledad del pecho,
Paso una colmena de ruidos estridentes,
Tal vez es 2 de mayo
De las mil novecintas ochenta y cinco veces
Que he estado allí.
En un camino colonial, de polvo,
Pasa un poeta que habla como un río
Lleva los ojos escondidos 
tras los cristales de su risa.
Yo nunca habia visto a alguien que hable 
Con los ojos -pienso-
Un trago de ron para romper el hielo,
En la oscuridad se acerca una mujer
De proporciones inconmensurables,
Podriamos volver a poblar el mundo
Con esa mujer, alcanzaría para todos!
Y todos seríamos gigantes
De ojos tristes.
Me ofrece sus mágicos servicios,
Yo declino, cortezmente,
Alguien con voz de aguardiente grita,
Vallejo, vallejito!
Y yo me escondo bajo mi antebrazo
Porque no soy yo sino un amigo
Tristísimo. (El aguatero del equipo)
Busco a la rosa iluminada
En el pasillo de los desauciados,
Los comensales miran el menú del dia en cada renglón,
Yo voy patrullando el terreno
Entre casitas de cartón
Cortinas de hule
Y catres fosforescentes,
Y al final la encuentro,
Allá en un rincón
Donde lo único que la delata
Es el brillo de sus ojos,
Vestida de noche 
Entre jazmines y cucardas.

lunes, 30 de mayo de 2022

DISTANTE

A veces te siento distante
Como una palabra dulce
En el olvido
Y busco en el silencio de mi memoria
El rastro por donde te fuiste
Alguna vez,
Y creo encontrar tus pasos
A la orilla del mar
Que las olas cómplices
Me acaban de ocultar,
Y creo ver tus ojos volar
En el horizonte de la tarde,
Y llega la noche y apaga mis ilusiones.
A veces te siento indifierente
Y decido volver de buscarte,
Derrotado.
Pienso que así debe ser la muerte,
Insensible y frágil,
Que la sed es inmensa sin un beso.
Que un abrazo inerte
Es una estatua sin rostro.
Cuelgo en un rincón lo poco que traje
Sin ti.
Y al mirar alrededor
Descubro que has estado siempre alli,
Escuchando mis sueños,
En silencio.
Angel F Garcia
New York, mayo 30, 2022.

domingo, 29 de mayo de 2022

EL ÚLTIMO SUEÑO

El perro ladraba, tarde,
Cuando el alma ya se habia ido.
La noche oscura abrazaba el miedo
Y el ruido de un tren pasaba
Como un reloj de péndulo.
Sagitario! Grité, y un eco de carcajada
Regresó arreciando el frío,
Que alguien me diga
Si aún vives en el pájaro que canta
Aqui en mi pecho.
Que alguien ponga un letrero
En mis sueños que diga: "Se renta".
El viento llegaba urgente
Por tu pelo, 
Y una herida recién curada
Partía de tus ojos
Y llegaba hasta el filo de tu vientre.
La noche curtía tu piel 
Mientras buscabas mi nombre
En tu cartera.
Yo te conozco, dijiste, estoy segura.
Sagitario! Volví a gritar,
Por qué no llamas
Y rompes las leyes físicas
Del silencio,
Por qué el tiempo es tan largo de noche
Donde hay tanta vida que desconozco!
Al fin pasaron varias almas riendo
Bajo una garúa que habría caido
Desde nuestra infancia,
Te incorporaste de la vereda empedrada
Donde yacías no sé desde qué ayer
Y te fuiste detrás de ellas, llorando.
Angel F. García
New York, Mayo 29, 2022.

lunes, 23 de mayo de 2022

EN UNA CIUDAD INVENTADA.

Mi soledad te persigue
Por las calles de esta vieja ciudad.
Te ve venir en el tren de las tres
Con el mismo color de tu niñez
Y tus diez sonrisas revoloteando
Por tu pelo.
Mi soledad te persigue,
A veces juega con el barro de tus manos
A veces busca el perfil de tu silencio.
Te ve venir, recién hecha
Y toda esta ciudad se estremece
Sale el sol por una enredadera
E ilumina lo poco que me queda.
Yo te quiero regalar una palabra
Que haya cortado de mi última primavera
Y tu eres voz nacida de un verso.
Mi soledad te mira
Sentada frente a mis pupilas
Que han de haber llorado tu ausencia.
Cómo quisiera decirte tanto,
Que te he esperando mil veces.
Mi soledad te persigue,
Ronda por tu aroma
Juega con el dulce sabor 
De tu mirada,
A veces solo muere por un beso
Angel F Garcia.
New York, Mayo 24, 2022

sábado, 5 de febrero de 2022

NAYDU

Cómo saber si era una rosa,
tenía los brazos heridos de espinas
Y viajaba en tren de noche, solitaria.
Ayer, bien ayer cuando aún éramos niños.
La he visto en el andén  
Cargando sus páginas escritas de azul
Y una olla de ciruelas rojas.
La dulzura de sus quesos frescos
Y el aroma de sus tetas pálidas
Hervían lento por las tardes en el parque,
La presentía en celo
Y me venía por la orilla 
De su ingenuidad y terminaba
En su falda,
Pasaba las horas embriagado 
En el fragor de sus secreciones genitales.
Tenia las piernas largas
Y una costura diminuta
Como si fuera de trapo.
La he visto recorrer el tapiz del frio
Diminuta, fugaz, en la distancia
Del siglo que me amó.
Y sus ojos parecían dos huérfanos negros
En la nieve,
Volaba al ras de la vida
Con sus pies de liebre
Y una botella de moonshine 
Para el miedo.
Comía cualquier cosa 
que le daba la noche.
Dónde estará ahora 
que ya perecieron
Las plazas baldias, el bolero 
Y el beso,
Ahora que están prohibidas las multitudes
Ahora que la brisa se volvió nuestra enemiga.
El tren púrpura que pasaba volando
Se llevó nuestras únicas caricias
Hasta un hotel sumergido
Bajo el barro de Flushing. 

Cómo saber si era una rosa
Yo que la he esperado tanto
Yo que cuando quise abrazarla
Me pareció de papel.
Le he guardado los panes 
que sobraron en la imaginación.
Y toda la risa también imaginaria
De un 6 de enero en Nueva York.
Parece que fue ayer 
cuando la tomé de la mano
Y se escurrió de pudor
Entre el humo de la gente
Que comía nostalgias baratas
En torno al asador.
Quién le habrá comprado algo de amor,
Quien será el que baila una canción triste
Con ella.
Triste estoy yo ahora, comiendo soledad,
Envejeciendo exponencialmente
Sin el rumor de sus manos
Buscando un lápiz labial en la cartera.

Cómo saber si era una rosa
Si no tenía papeles que hablaran de ella.