Cuando el alma ya se habia ido.
La noche oscura abrazaba el miedo
Y el ruido de un tren pasaba
Como un reloj de péndulo.
Sagitario! Grité, y un eco de carcajada
Regresó arreciando el frío,
Que alguien me diga
Si aún vives en el pájaro que canta
Aqui en mi pecho.
Que alguien ponga un letrero
En mis sueños que diga: "Se renta".
El viento llegaba urgente
Por tu pelo,
Y una herida recién curada
Partía de tus ojos
Y llegaba hasta el filo de tu vientre.
La noche curtía tu piel
Mientras buscabas mi nombre
En tu cartera.
Yo te conozco, dijiste, estoy segura.
Sagitario! Volví a gritar,
Por qué no llamas
Y rompes las leyes físicas
Del silencio,
Por qué el tiempo es tan largo de noche
Al fin pasaron varias almas riendo
Bajo una garúa que habría caido
Desde nuestra infancia,
Te incorporaste de la vereda empedrada
Donde yacías no sé desde qué ayer
Y te fuiste detrás de ellas, llorando.
Angel F. García
New York, Mayo 29, 2022.
No hay comentarios:
Publicar un comentario