Están llorando tus hijos,
Yorando, yorando,
Lágrimas fundidas
En el oro ardiente
De tus profundas minas,
De tus minas gamonales
Que los tragan vivos!
Ya no abras más tus venas,
Cura tus hondas heridas,
Deja que florezca sobre tu piel
El ichu de la alegría
Y que germinen del fusíl, arados
Y de las balas, maiz sagrado.
Madre tierra
Apaga tus torrentes
De oleoductos,
Tus hijos tienen sed de agua
Que sane la negra herida
Del socabón
Y la retama amarille
Tus distancias.
Que lloren su último santiago
Las nocturnas voces,
Y despierten al Sol
Los niños con sus quenas.
Vamos a borrar los caminos
Para que los fantasmas
No lleguen en sus caballos medievales
Y también se pierdan
Sus campanas crucifixiales.
Madre tierra,
Hombre tierra,
La chicha madura en el pecho
Al son de la guerra
Y en sus corazones
Una niña huérfana
Llora su última lágrima.
Ya no más paciencia
Ni cruces de plata,
Santos que llegaron
Junto con piratas.
Vengan todas las naciones
Hasta el Altiplano
Va a volar el Condor
Libre y soberano.
Aplausos poeta. La pachamama no llora sola. Hay sus hijos desde el otro lado del universo que lloran su dolor.
ResponderEliminarRepose madre triste su dolor en tal regazo y compungidos lloremos, lloremos.