domingo, 11 de marzo de 2018

Latitud

Ella está sentada
frente a la otra cara de la ventana,
Entre nosotros pasa una calle rauda,
Oscura,
Como una serpiente de asfalto
Y una vereda delgada, muda
Y solitaria
Por donde a veces
Paseo mis penas.
Desde aquí la veo
Pálida y serena
Tejiendo su paciencia
Con el hilo pertinaz
De la bondad,
Abotonando su pudor
Con el silencio,
Mis ojos van hasta su falda
Merodean los pliegues
De su blusa,
No escatiman asombros!
Si ella levantara sus ojos
Descubriría la luz de mi semblante
Cuando la miro,
Ella está sentada
Más allá de un paralelo inconmensurable
Entre el trópico de Cáncer
Y el cero absoluto de mi soledad.

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