El pie desnudo de mi infancia
Reposa el Sol oscuro
De su huella
Ya no galopa su itinerario
De juventud
Ya no escribe con su caligrafia
De serpiente,
El pie desnudo y su guitarra
Hacen coplas simples
En el traspaso
Del tropiezo,
En el brinco repentino del verso
Y la caida,
Y el sabor del polvo perverso
Atiza la yaga equidistante
Del pie y su huida
Entre la piedra moribunda
Y el eco de un camino.
El pie de mi infancia,
Roido el nervio
Que pateaba,
Reposa el ruido
De su incertidumbre
Postrado en un zapato.
jueves, 22 de junio de 2017
Caminos y sombras
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