martes, 19 de noviembre de 2019

vamos a volar, condor.

Madre tierra, 
Están llorando tus hijos,
Yorando, yorando,
Lágrimas fundidas
En el oro ardiente
De tus profundas minas,
De tus minas gamonales
Que los tragan vivos!
Ya no abras más tus venas,
Cura tus hondas heridas,
Deja que florezca sobre tu piel
El ichu de la alegría
Y que germinen del fusíl, arados
Y de las balas, maiz sagrado.
Madre tierra
Apaga tus torrentes
De oleoductos,
Tus hijos tienen sed de agua
Que sane la negra herida
Del socabón
Y la retama amarille
Tus distancias.
Que lloren su último santiago
Las nocturnas voces,
Y despierten al Sol
Los niños con sus quenas.
Vamos a  borrar los caminos
Para que los fantasmas
No lleguen en sus caballos medievales
Y también se pierdan
Sus campanas crucifixiales.
Madre tierra,
Hombre tierra,
La chicha madura en el pecho
Al son de la guerra
Y en sus corazones
Una niña huérfana
Llora su última lágrima.
Ya no más paciencia
Ni cruces de plata,
Santos que llegaron
Junto con piratas.
Vengan todas las naciones
Hasta el Altiplano
Va a volar el Condor
Libre y soberano.

soy tan fácil de olvidar

Soy tan fácil de olvidar
Como las huellas
Que van quedando
A casa paso
Cuando no se piensa volver...
Soy tan fácil de olvidar
Como la sombra
Innata que nunca
Se ha de separar...
Como el ave
Que para siempre 
Parece volar...
Soy tan fácil de olvidar
Como un día
De otoño gris...
Como a Dios
Cuando se es feliz.

martes, 5 de noviembre de 2019

la mano

Esta mano me persigue a todas partes
No es mía, sino de un alma.ajena.
A veces habla
Su herética monotonía,
Y cuando como
Viene hasta mi boca y es compasiva.
Esta mano ha de ser.de un perseguido
Alguien que se esconde bajo el libro
Cuando leo,
Alguien que abraza cuando duermo solo
Alguien que cuando caigo,
Se arrodilla.
Esta mano, corre tras mi sombra
Y como en un juego de perros
Ladra a las mariposas,
Juega con la cristalina lluvia,
Piensa sumida en su albedrío,
Se duele también 
De que hayan voces
Que le hablan cuando escribe. 

sábado, 2 de noviembre de 2019

El perseguido

Lo que les voy a contar
Es una historia real
De un amigo cercano
Que por huir de la muerte 
Al mundo se echó a viajar.

Cuenta que en los noventa
La muerte lo visitaba
Con sus huesos de colores
Para hacerle recordar
Que con ella no se inventa.

Wilfrido de mis amores
-Le decia ella resuelta-
No te vayas a olvidar
De mis ojos ni mis olores,
Festivo te he de llevar
En un cortejo de flores.

Aquel no pudo aguantar
Tanta vigilia y asedio,
Decidio dejar su predio
Sin a nadie despertar.

Ya muy lejos de este mundo
Libre pudo respirar
Sin sospechar que pronto
Con ella se iba a encontrar.

Ah conque esas tenemos,
Ingrato!
-Dijo la astuta muerte-
Nadie huye de su zapato,
Más lejos queda el retrete
Que mi propio olfato.

Rendido mi compañero
De andanzas y peripecias
Decidió entregar sus fueros
y pertenencias.

Un dia un samaritano
Recogió lo que él tenía
Y dicen que hasta su nombre
Se lo puso el muy mundano.

Lo cierto es que desde entonces
La muerte no regresó
Porque dicen que la flaca,
Al otro se lo llevó.

Han pasado muchos años
Y sus amigos se van
Menos él que ha de vivir
Para que historias y tradiciones
Nunca dejen de existir.