Despierto alegre
Como la sombra del perro,
Hoy no tengo a nadie
Que me apague el silencio
O descabrite mis ganas
De estar a solas.
Ya he sido palabra ajena
Y dolor de extraño
Que después olvida.
Asi, descorchado de la risa
Puedo servirme un poco de distancia
Y leer el zodiaco de los muertos,
Cubrirme el rostro
Y parecer el mismo del retrato.
Hoy no tengo a nadie
En el quirófano de la culpa
No hay quien cargue
Las oscuras maletas de la noche,
El miedo duerme exhausto
En su vaticinada pesadilla,
Y yo, pobremente descanso,
Apátrida,
Excomulgado del amor
Y de la vida.
lunes, 15 de abril de 2019
Hoy no tengo a nadie
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