martes, 30 de abril de 2019

Amazónica

Sagitario amazónica,
Quién tiene tu pureza?
Quién guarda tu salvaje beso
En un mudo silencio?
Quién encierra tus manos
En un frío abrazo?
La batalla, anoche,
La libramos a pura muerte,
Oscura, tirana,
Sagitario amazónica
cabalgabas mi deseo,
Doblegaste mi llamarada
Con tu pelo,
Látigo tambien de fuego
Y rendido susuré un perdón
Hasta que las horas
Se volvieron luz,
El tiempo ensangrentado
Me cubrió de dolor,
Los charcos de tu amor,
Amé herido,
Dónde estas ahora?
No he vuelto a ver tus alas,
Tus ojos negros abatidos
En qué cielo enredaré otra vez
Tu pelo,
A que muerte tan fugaz
Viajaré para encontrarte?

viernes, 26 de abril de 2019

A veces hablo con un ángel

A veces me encierro en la hermética oscuridad
Y viajo,
Viajo por los caminos desolados
Del alma
Hasta encontrar las llaves del miedo.
Con mi tambor de guerra
Incitando la sangre,
Soy un guerrero desnudo
En medio de la nada,
Soy la forma humanizada
Del agua,
Del deseo infinito,
Toco, canto,
Escucho voces
Que vienen de otro cielo,
Río,
Río como el agua
Que acaricia mi desnudez,
Agua que besa mis oscuras formas.
Me acuesto satisfecho
Con los ojos envidriecidos
Y la mano en el pecho,
Habré caido derrotado,
Vencido, no lo sé.
Habré copulado con la muerte,
Mis vástagas iras naceran temprano
Llenas de orfandad
Y un enjambre de gatos
Lamerán mis huellas
Cuando ya no esté.

lunes, 15 de abril de 2019

Hoy no tengo a nadie

Despierto alegre
Como la sombra del perro,
Hoy no tengo a nadie
Que me apague el silencio
O descabrite mis ganas
De estar a solas.
Ya he sido palabra ajena
Y dolor de extraño
Que después olvida.
Asi, descorchado de la risa
Puedo servirme un poco de distancia
Y leer el zodiaco de los muertos,
Cubrirme el rostro
Y parecer el mismo del retrato.
Hoy no tengo a nadie
En el quirófano de la culpa
No hay quien cargue
Las oscuras maletas de la noche,
El miedo duerme exhausto
En su vaticinada pesadilla,
Y yo, pobremente descanso,
Apátrida,
Excomulgado del amor
Y de la vida.

viernes, 12 de abril de 2019

NYC

It was all a dream, just a dream.
Corro por las escaleras hacia el precipicio del tren.
Qué hora es?
Pregunto a la multitud
Hey you!
Qué hora es?
Y el individuo hojea ordenadamente
Las páginas de su libro hasta cerrarlo,
Me mira con sus ojos de Quìtate loco
Y se baja  antes que el tren
Empiece su marcha.
Señor tren,
Lléveme a casa
Y el tren bastante afligido
No encuentra camino,
Ronronea como un gato eléctrico
Y al fin parte.
Suspiro.
La gente esconde la mirada
Entre las páginas del periódico,
Entre las oscuras letras
Pero nadie me da la hora.
Me angustio.
El tren suelta un eructo
Pestilente a miedo.
Miedo, miedo, quién dijo miedo?
Los terroristas pasan de un vagón a otro,
Vestidos de azul,
Perdón, quise decir, los maquinistas
Que estallaron hace tiempo
Y ahora penan entre los túneles
Donde los trenes se detienen a pensar.
Para qué pensar?
En la oscuridad todo empequeñece,
La mente, los ojos, la voz,
Por qué hablan bajito?
No murmuren carajo!
Todos se callan,
Se tragan su miedo
Menos un niño que le dice a su madre
Aqui hay un loco.
Hay muchos locos,
Todos aquellos que leen periódicos
En la oscuridad
Donde las noticias se han derretido.
De pronto salimos a la luz
Y mi rostro queda al descubierto.
El niño se acerca y pregunta,
Qué hora es señor loco?
Para ti es muy temprano aún, niño,
Pero para mi ya dieron las doce
En todo el mundo.

lunes, 8 de abril de 2019

Sagitario

Quisiera borrar la melancolía de tu retrato,
Ir con las tijeras de mi alegría póstuma
Y cortar las ligas de tu cabellera esclava,
Quererte mudo como se quiere con los ojos,
Callar un beso prohibido
Que murió en mis lábios tuyos.
Alguna vez me quisiste
prisionera de tus miedos
Y yo te amé culpable de tu ternura,
Sagitario, nos amamos
ajenos y enemigos.

Quisiera ir hasta la raiz del tiempo
Con una mano asido al equilibrio
Y con mis ojos de niño saludarte,
Qué harás allá donde los dioses duermen
Tu voz intergaláxtica habrá cambiado
El roce agudo de tu silencio,
Como callabas tanto poema,
Como hablabas de amor
Sin palabras.

Sagitario, a veces brillas lejana
Y ya no tengo cielo donde mirarte,
Golpeas las paredes de mi hermetismo
Llamas, sé que eres tu,
Tienes el olor de la melancolía
Cuando pasa con sus anchas formas
De deseo y soledad.