lunes, 20 de agosto de 2018

NOMENCLATURA DEL CHANGO

Per se
La vida es dura
La vigila la muerte
La acompaña la duda.
Un hombre, por ejemplo,
Trabaja toda su vida
Para nada.
La memoria es austera y mezquina,
Yo vivíen los trenes
De New York como un topo,
Y ya no recuerdo el color de las paredes
Ni el ruido de sus muchedunbres
Desesperadas,
Apelmazadas,
Estrambóticas,
Rayadas en casimir
A la hora del rush hour,
Yo tocaba un instrumento metálico
Largo y frio
El mismo que tocaba el individuo
Que me miraba desde el otro vagón.
Y yo con mis cuadernos a la espalda de mi erudiccion.
Y mis matemáticas rudimentarias
Apiladas como magazines de peluquería.
Me parece de mal gusto que el hombre en la ventana
Me imitara.
Bajo en la estación,
Subo a otro tren,
Me lleba a cualquier parte.
Per se
La vida es un laberinto.
Llevo un carnet en el bolsillo
Con una fotografía de hace treinta años.
El policía la mira y con la cabeza afirma
!Qué viejo estás!
Corro, escribo,
Frenético frente al televisor
Miro las mentiras.
Recuerdo que alguna vez
Con una cámara al hombro
Yo también fabricaba sueños
(Quiero decir mentiras)
El amor es otra gran mentira.
Nadie te quiere realmente
Sino, mientras eres lo que quieren
Para ellos.
A decir verdad,
Tambien era mentira eso de creer,
Es el miedo al diluvio,
Al ruido invisible de la lluvia.
Cierra los ojos,
Alli no entra la lluvia.
El chango no piensa de noche
Porque es humano,
Asecha, susurra,
Carga su cruz escondida en el sobaco,
Mujeres de la vida facil
Regadas como pólvora,
Si es facil, no es vida,
Per se,
Es dura
como una boca sin dientes,
Para qué cargas las cuentas,
Los números, las letras,
No hay una palabra que puedas guardar
En el bolsillo,
Todas muerden
Y también ladran,
No como los perros
Que pueden tener sólo oficio.
Yo lo crie desde chiquito
(Al perro)
Y ahora no me reconoce,
Me mira con toda su desconfianza
Cuadrúpeda
Me ausculta con su olfato riguroso,
Por qué pensará que no soy yo?
Viste?
La vida
Per se,
No es vida,
Es magia.
Salgo del profundo tren,
Ha empezado la guerra,
Los pájaros vuelan como misiles,
Los edificios heridos tiemblan,
Un hombre desconsolado llora
En el pavimento.
No quiero morir!
Alega.
No vas a morir hermano -consuelo-
Así estuvieras vivo.
Changanaqui, un amigo de la infancia
Toca el charango,
Y con la mano sobre el atril
Dibuja melodías,
Dónde aprendiste tanta belleza,
-increpo-
El era un niño taciturno,
Se sentaba al último en el tren
De espaldas a la pizarra,
Allá a donde no llegaban los conocimientos del profesor.
El hambre enseña cosas compañero!
-responde convencido-
La vida
Per se
Suena destemplada,
Grita, patalea, muje como un toro,
Pero uno la va afinando,
Bienaventurados los sordos
Porque ellos no tienen que escucharla!
Si la guitarra fuera cuadrada
Serian redondas las cuerdas
De dios
Como látigos de martirio
Y los atardeceres podrian verse
Desde aqui abajo.
Y las cortinas del Sol
Cubrirían la desnudez de la Luna.
Changó resucitó de entre los muertos
Que llegaron en barco de cacería,
Traían elefantes y tambores
En la conciencia,
Y el oráculo tan negro
Como sus propios miedos,
Mis africanos os vais a tener que conformar
Con esto
-dijo Dios-
Porque ni las mariposas
Ni musarañas entraran al cielo.
Ni que se diga del las gallinas,
Con eso de que nadie sabe de dónde vino el huevo.
Angel Garcia Núñez.
New York, Agosto, 2018.

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