Tequiero tanto
que el cielo es bajo
y la montaña de mi vuelo
infinita,
me nutro de la roca
y de la hierba perpetua
que brota del silencio.
Te quiero tanto
que ya no vivo
sino transciendo
el inmenso camino,
el revez oscuro del Sol
y soy la sombra tierna
de un beso,
el frio de un abrazo
descompuesto.
Te quiero tanto
que ya no existo,
soy la silueta
de tu ausencia
en la linea meridiana
de la espera.
Te quiero tanto
que a veces siento
que no estoy hecho de carne
sino de amor.
miércoles, 23 de agosto de 2017
Te quiero tanto
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