viernes, 4 de agosto de 2017

Plenitud

Ya, cuando tu carta viaje por mi rumbo
una montaña cortará tu sílaba
y negará tu voz en mi silencio.
Dónde caerá tu aroma
cuando el rio tenga las alas
del amor?
Visitaré tu nombre en la piedra
de mi perennidad
y el mundo de tus ojos
iluminados por un recuerdo
se echará a andar
como un barco diciendo adios.
Quiéreme cuando vuelvas
por el margen de tu soledad,
yo vengo a menudo
hasta el lindero de tu risa,
escucho tu nostalgia,
te hablo sin palabras,
cuando vuelvo a casa
estoy dormido
postrado en esa cama
al lado de tu ausencia.

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