Por la tarde
Mi perro y yo
Chiquito el manso animal
Paseamos por el corolario
De lo imprescindible,
En una esquina contemplamos
A un transeúnte,
Viene de una guerra infinita
Trae en las botas el lodo de la mentira
Saludos mi general, susurro,
Y mi perro rie su ironia.
Continuamos el paso
Ladro unas palabras
mi perro cabizbajo eructa su mal humor.
No sirve mi consuelo
Ni mi eufemismo barato
El delicado animal apura el paso.
Hemos paseado desde entonces,
Desde que empecé a hablar con desconocidos
Que solo habitan por las tardes
En mi mente,
Desde que suena el telefono
Y pretendo
Que la llamada es para mi.
Desde que alimento mis palabras
Como gallinas.
La luz roja del semáforo se enciende,
Alguien grita con una voz que muerde
Y huele a mierda
Y ensucia hasta el tierno beso
Que se impregna
Cual condecoración,
Pasa el transeunte con su fusil,
Ataviado de gloria,
La algaravia lo persigue
Como una lata amarrada
A su estribo.
"Haber vivido para nada,
-Escribo en una hoja-,
El tiempo es dueño hasta de las pausas
Cuando pierdes el tiempo"
El día que esperabas llega
Aunque no lo esperes,
Sabe a sal de mar
Y a culpa,
Huele a desazón de humo
En las entrañas.
Quisieras un abrazo
Y el mar te ahoga,
Ya no respiras, estas ciego,
Y el aire de un amor
Extendió sus cuervas alas.
Soy yo, miro a todas partes,
La gente marcha por un rio,
Cantan una cancion
Con mucha azucar.
Dios existe para ellos.
Mi perro coge el lazo,
Me trae a casa,
Ha sido un dia inmenso
Me mira con sus ojos humedos,
Gime su lealtad
Como un reloj
Cuando dan las seis en punto,
Se acuesta en mi conciencia.
lunes, 4 de julio de 2016
Haber vivido para nada
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