martes, 26 de julio de 2016

Detrimento

Me hace falta de aquel vino
Que quedo sobre la mesa
Aquella ultima noche
Cuando nuestros ojos se apartaron
Para siempre.
Tengo sed, estoy triste,
Mi alma cojea de tu olor esquivo,
De tus pechos firmes,
De tu pelo negro,
Me hace falta de ese beso
Que dejaste sobre la cama,
Aquella última tarde
Cuando sucumbimos en el ocaso
Y un Sol cobrizo
Se fue nadando hacia alta mar,
Tengo hambre, no he dormido
Desde entonces,
Mi reloj cojea de tu ausencia,
De tus manos suaves,
De tus labios moribundos.
Tengo el sentido de la espera,
Cansado,
Y la piel herida de un silencio,
Me duelen los ojos tristes de tu adios
Y el espejismo de tu recuerdo.
Esta noche,  seremos todo o nada,
He puesto sobre la mesa
El pan recien horneado de una ilusion
Intentare volar, encontrar el rastro de tus alas,
Hoy he visto a Dios,
Anidando como un pajaro enorme,
Me viene bien su risa
Y el color verde de su sombra.

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