Salud por los que agitan las armas
Y no la bandera
Porque de ellos tambien
Es el reino de los cielos.
Sin embargo los pobres,
Los que no tenemos dios
Ni fusil
Miramos el angulo abjecto
De la guerra
Y descubrimos que la fe
No solo mueve montañas
Sino, tambien ejercitos
Enardecidos.
Salud por los que disparan de noche
Y no aplaunden la algaravia
Porque ellos son los elegidos.
Nosotros los olvidados,
Los que no profesamos ninguna fe
Respiramos el humo incandescente
De gritos desesperados,
De quien mata con una palabra,
Con un gesto mutilado
Del odio despavorido,
Llamese patria u orgullo
Nos toca barrer la sangre
De esta America derramada,
Angeo Garcia.
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