sábado, 4 de junio de 2016

Espejismos

Mi madre solia cortar el pan
Con la exactitud de su indiferencia
Sin que le temblaran los ojos
De mi melancolia,
Solia cortar las horas del dia
Con la serenidad de su desprecio
Y a las Ocho en punto
De mi silencio
Yo ya habia desayunado mi amargura.
Mi madre cruzaba el patio
De su dominio
Para mirar con sus profundos ojos negros, la ennegrecida angustia de los mios.
Mi madre no respondia,
Si acaso yo preguntaba
En mi absoluto hermetismo.
Pienso, debimos platicar,
Habria yo volteado la mirada,
Caminado hasta la puerta de enfrente
Y desde alla
Contemplar como un extraño
El humo de su soledad.
A veces contemplo su sombra,
Pasa arrastrando sus risas,
Sus odios,
No ha tocado mis manos
Desde que yo era un niño
No las toco ni cuando ya era un muerto.

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