Noviembre,
cuando tus ojos se escondan del sol
Y el dolor de la soledad
humedezca tu pecho
El tambor del tiempo
Entonará una marcha lángida
Y un ruido de pájaros nocturnos
Volará lejos de ti.
Las ventanas habrán dejado de mirarte
Y una noche hecha de arena
Sofocará tu aliento.
Que no te haga falta mi ausencia
Y tu voz se llene de mi silencio,
Cada mañana será un parto de la oscuridad
Y el llanto de un niño
Se apagará en tu sangre.
Ha de sobrarte la gordura del tiempo
Y el olvido de la muerte.
Y en un féretro azul
Pasará todas las tardes,
Frente a ti,
Mi amor muerto.