Cuídate del árbol que da sombra
A aquél que pasa,
Allí los cuervos anidan
Tu desdicha.
Hermano,
Cuídate de tu espejo,
Esa piedra fascinada
Por la luz,
Ah, y por cierto,
Nunca te ha dicho la verdad.
Hermano,
Cuídate del reloj,
Te engaña mientras jira
En el mismo lugar
Y el tiempo huye.
Para qué esperas?
Ya nunca más vendrá.
Hermano,
Cuídate de tu sombra
Que por las noches
cuando duermes
Habla con otro.
Hermano,
Cuídate de la muerte
Cuando te canses de creer,
Poque Dios
ya se olvidó de ti.