Vengo con la cabeza hacia tu hombro
En busca de tu dulzura
Ave dormida en el sillón ocucaje
De la noche,
Tus plumas amanzan mi albedrío,
Reposo en tu cordura
Mi solitaria tristeza.
Cuánto dura tu silencio,
Cómo viaja tu olvido
A la velocidad de la duda.
Quisiera abrazar tu estatua
Y ahorcar el rigor de tu alma
Tu alma ciega,
Quisiera besar tus manos muertas
Y bailar con la altivez de tus ojos,
Quisiera morir en tu pecho
Y que escondas mi cadaver
En tus brazos.
Angel F Garcia.
New York, Octubre 25, 2018
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