martes, 29 de mayo de 2018

Poema para el silencio

He estado solo... la tarde.
Me hiere la gente,
Me sobra el ruido de la vida,
(La vida no ha sido facil,
Ha sido divertida)
Me cuesta el paisaje de la muerte,
Una mujer pasa incrédula,
Lleva unas trenzas doradas
Sobre sus hombros:
Estas son mis cadenas!
Se lamenta.
Lo único que va dejando
Son lágrimas.
Me sobra el aire
Que no respiran las piedras
Me duele el Sur de mi espalda,
Me acusa la sombra
Que va creciendo hacia el norte,
Me llama una mirada
Desde unos ojos tristes,
Es la misma mujer encadenada!
Desnuda,
Está parada en la ventana de mis ojos
Es bella como el silencio,
Sus senos son dos niños huérfanos,
Callados,
Su piel, de noche, un precipicio.
He estado solo...  El mar,
Un perro atado que viene hasta mis pies.
Qué espero aqui sentado
Leyendo el libro de las olas,
Escribo mis secretos en la arena,
Tambien en el pasto
Que rodean sus cavidades,
No me dejen entrar a sus misterios,
Que no me arrastre el miedo.
Me duele el reloj cuando amanece,
Las horas son más largas
En la oscuridad de sus besos.

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