ayer perdi la llave de mi casa,
la única llave de mi única casa
donde el ùnico que vive
soy yo.
Y cómo preguntar si acaso,
tocase la puerta,
quién respondería?
Ayer perdí la llave de mi casa,
y no encuentro la sombra
de su techo
ni el pestillo de su olvido,
mi casa amplísima
y su mar profundo
lleno de mostruos,
mi casa y su cielo infinito
plagado de dioses.
si acaso la encontrara
qué llave abriría sus brazos?
qué cristo habrá sangrado en su pared
mientras estuve ausente?
me habran echado de manos
sus ventanas?
miércoles, 13 de septiembre de 2017
Mi casa
domingo, 10 de septiembre de 2017
Yo soy un ángel
Yo soy un ángel al que le hablan con un palo,
y le inoculan la sangrienta ira.
y no muerdo el rencor
porque estoy hecho de aire.
Yo soy un ángel al cual escupen
la amargura,
y le arrojan piedras vivas,
ceniza,
llanto,
y no amarro mi voz
porque estoy hecho de música.
Yo soy un ángel al que le encierran los sueños
y atan a la noche como a un árbol
sin alas,
en el desnudo frío,
en el profundo vacío,
y no incubo el miedo
ni su horrible sombra paralítica
porque soy un ángel
y tengo las manos hechas de cartón
y el corazón de plástico
y los ojos ficticios
y hasta la risa escalofría.
Soy un ángel,
pueden seguir golpeando
con sus gritos,
ladrando su hambre,
lamiendo el deseo,
el macabro dia llegará,
habrá Dios vuelto a nacer.
martes, 5 de septiembre de 2017
Yo tambien escribo
Yo tambien escribo
con el humo de mi caballo
el duro acento de mis dieresis
y mis pupilas empestañadas
la gravedad de una bala
que cruza por mi oido
y anida en el recuerdo.
Tengo sed
y un golpe trasnocha
en mi silencio.
Yo tambien escribo
con el pasto de mi garua
el verde cristalino
de una ilusión
y otra vez el ruido pasa
hermético,
huerfanode Dios,
y en las cuatro paredes
explota como un corazón
cansado.
Yo tambien escribo
este momento endurecido
con un diente,
la ira pertinente del sobrevivo
y el arrepentimiento,
a esta hora en que el humo de mi caballo
y la garua conversan
y sabe a vino la indiferencia,
sería pertinente tener mala ortografía
y tirar al precipicio las palabras.
Yo tambien escribo,
que es peor que nacer equivocado,
un círculo de llanto
como un ojo,
nadie te da la espada sin la herida
ni una boca sin hambre,
ni un dios sin pecado.
No rias porque hay llanto esperando,
no ames porque hay soledad
al acecho.