Me gusta venir a platicar contigo,
Sentarme en la ventana de la tarde
Y preguntar:
¿cómo estás?
Me gusta contemplar tus pasos cortos,
Tu medio rostro,
Tus manos invisibles mientras cocinas,
Te hablo de música
Y me fascina tu voz,
Te hablo de sueños
Y amo tus ojos.
Me gusta venir a platicar contigo,
Buscar en el patio
El rastro perdido de mi infancia,
Correr por la casa
Sin estropear tu risa,
Buscar tu nombre en mis labios.
Jugar al trompo en tu silencio,
Mientras sirves el plato
De tu amor sobre la mesa,
No vengas tarde,
Susurras tu consejo
Y yo regreso desde lejos
Cada noche,
Cada invierno,
Tiendo el mantel que solías bordar
Y el plato vacío de mi hambre
Espera tu bondad.
Me gusta volver a casa,
Entrar despacio sin despertar
El reloj de tu ausencia
Y encontrarte mamá,
Dormida, esperándome en tus sueños.
jueves, 9 de marzo de 2017
Mujer
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Amigo, me hicistes llorar. Precioso poema. Debe ser una gran mujer,tu viejita. Sigue deleitandonos con tu pluma.
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