Apagas la noche
Y me sometes a la ocuridad de tus ojos,
Voy entonces, ciego de ti
Palpando las paredes de tu voz,
Buscando el tono esdrujulo
De tus gemidos.
Tienes el haz de un beso,
El tibio rastro de una caricia,
A esta hora, que no amanece,
Amarro el deseo a mi recuerdo
Para no perderme,
Grito tu nombre
Y espero que regreses
En un eco,
El vino hastio del reloj
Reposa en un vaso,
Tiene el sabor dulzón
De una mirada,
Apagas la noche,
Sigo el rastro de mi nombre
Hasta encontrar tus labios.
sábado, 24 de diciembre de 2016
Oscuridad
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