Vengo caminando desde un tiempo remoto
Por una orilla de fangos y arideces,
Traigo una guitarra vieja
Con la que converso,
Cuantas veces nos hemos sentado
En la noche a escribir las notas del viento
Y
A dibujar un silencio.
Traigo los pies viejos
Marcados por lo agreste de la tristeza
Y lo abrupto de la soledad.
Siempre nos hemos dicho, "mas alla de esa montaña debe estar el Sol"
Y nunca amanece.
Y a pesar que el camino oscuro es infinito
Sigo caminando atado a un verso,
Como una cuerda de donde pende
Mi vida y todos mis sueños.
A veces, he llegado a pensar
Que soy un verso,
Un verso inconcluso que alguien olvido
Y espero.
El verano pasado escuchaba el ruido del mar,
En la noche las olas golpeaban mis miedos,
Oradaban mis dudas
Y yo reia.
Ahora todo es silencio.
Y es como si el verano ha muerto
Y siento su mal olor
Por todas partes.
martes, 18 de octubre de 2016
Ausencia
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