Naciste de una nostalgia
De una palabra que cargaba
En un bolsillo
Para comprar una respuesta
Cuando tuviese hambre.
Y hoy, en esta carcel
Tan profunda, te recuerdo.
No he visto el Sol desde entonces
Cuando dibujabamos
En el barro de nuestras viscisitudes
Ilusiones que nacieron muertas.
La vida esta llena de sorpresas
Decia mi madre,
Y no era cierto.
Naciste de una nostalgia,
De un nombre que guardaba
Para el desayuno,
Y ahora que despierto y no amanece
Cuanto echo de menos
El reloj de tu sonrisa.
No se donde baje del tren
Que me alejo de ti,
Esta es una ciudad tan fria
Y oscura,
Tan llena de nada.
Todas sus luces ficticias
Eran una trampa,
De aqui ya nadie sale.
Escucha el ruido de las maquinas!
No dejan de horadar la roca profunda
No dejan de moder el miedo
Para despertarlo.
Los perros ladran de hambre,
Los poetas saltan al vacio,
Pero es inutil
Esta ciudad no tiene fondo.
Alguien viene, me pregunta
Con quien hablo si aqui no hay nadie.
Busco en mis bolsillos,
Una respuesta,
Tengo que cortar,
Cierro el cuaderno donde he estado escribiendo
La misma palabra desde siempre.
martes, 26 de abril de 2016
Anonimo de New York
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario