A esta hora, te echo de menos,
Camino a prisa entre la gente,
Entre el ruido de la noche
Y la luz fosforecente de tu asuencia.
Miro el reloj, estas
dormida,
En silencio escribo tu nombre
Como si fuera un epitafio,
Letra a letra, para no despertarte.
Y el tiempo inmovil me golpea
Cual martillo.
Las horas pasan lentas
La noche no termina,
El dia es una quimera,
Contemplo tus ojos dormidos.
Te beso a escondidas
Como si estuviera prohibido,
Despiertas,
Me amas,
Y con una palabra
Quiebras la noche del dia
Y me regalas un sol
Y entonces cierro los ojos
Para que me eches de menos.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Monologo de nuestra historia
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