jueves, 29 de octubre de 2015

Exhilio

A las tres de la mañana me despierta un recuerdo,
El tren que pasa hacia el pasado cargando el feretro de un viejo amor.
Es New York, a las tres de la mañana
Bajo el rigor milimetrico de la lluvia
Y el sonido de las hojas quebrandose
En libertad.
Mi mano todavia revolucionaria
Levanta el brazo claudicado,
Llora un verso de amor
con la letra derramada
Que alguna vez sangro
O corrio por el torrente
De un muerto que todavia respira.
A las tres de la mañana de despierta una carta
Que todavia no escribo,
El otoño de un arbol
Que aun no siembro.
Agasapado en el oscuro miedo
Pienso en la patria lejana,
En el Sol que cortaba en dos el dia,
En la sonrisa del maiz,
En aquel que no es poeta
Pero es triste.
A las tres de la mañana me despierta tu ausencia,
Solias decir una palabra
Y el techo de tu amor
Me protegia de la lluvia
Y recogias mis hojas blancas
Y las llenabas de palabras.
Y levantabamos los dos
El brazo insurgente
Donde flameaban nuestras manos
Y haciamos un puente con los ojos,
Enorme como la distancia
Y por alli cruzaban niños felices
De un lado para el otro.
No se, quien cerro los ojos,
Que ensordecedor terremoto
Derrumbo nuestros sueños,
que fuego incinero nuestros niños.
A las tres de la mañana, me despiertan las aguas turbulentas del destierro,
Es Octubre en mi refugio
Pasa un tren lento
Trayendo mis apuntes,
Encadenado a una culpa,
Confieso haber amado la libertad y la tierra.

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