La patria yace
Bajo el sol despectivo
Del verano
De algunos comensales,
Sobre un batan de moler
El sabor del cansancio.
Alla donde un perro flaco
Arrastra su cadena
Y orea su costillas
En el polvo abrasador.
La patria exausta,
Viste un polo de contrabando,
Los comensales rien,
Practican golf en la arena,
Beben merlot helado en galoneras
Mezclado con jugo de ceviche
Fuman tabaco y escriben en la mesa
Con ceniza.
La patria, mas alla, agoniza,
No ha desayunado ni un pan,
El perro la mira con desden,
Ladra,
Bosteza,
Tampoco ha desayunado.
El oro sigue su curso en el rio,
Se pierde en el oceano.
Y anochece y hay que limpiar lo celebrado.
La patria cuelga los manteles de la fiesta
En la cuerda musical del patio
El perro la mira otra vez pasar,
Arrastra los pies como una bestia herida
Sin embargo se va a casa satisfecha
Sin haber comido.
viernes, 30 de enero de 2015
Outcaster
jueves, 22 de enero de 2015
Playhouse
Most religions say that women should not play house.
Indeed, break apart from any desire
Wrap up your wild nature
Silence your questions,
Disable your timer
Overwrite your calendar
Oh god, have mercy of yourself.
lunes, 12 de enero de 2015
Cañaveral
Para Grace Alejandra que todavia debe existir parada en una boutique de la Lima colonial entre el Jiron Cuzco y la Calle Ruffino Torrico.
Nos conocimos en la calle del Panteoncito
Entre el humo de los anticuchos
Y el ruido de los autobuses
Que bajaban pletoricos
Desde los Barrios Altos
Hacia la Lima Virreinal.
Para entonces yo era un chiquillo
Descalzo
Que corria por los cañaverales
De su infancia
Y tu una niña que volaba en su bicicleta.
Las paredes pintadas de un rosado
Antiguo
Iluminaban tu figura
Entre la multitud
Del verano Limeño.
Asi pasaron los años
Esperando verte volar
Entre el olor del Huacatay
Y las paredes pintadas con aji panca.
En la misma Calle del Panteoncito
Un dia te encontre sentada
Contemplando los adoquines
Que en otras epocas
Habrias brincado como una mariposa.
Habias perdido la bicicleta.
Ganado una cicatriz en la frente
Sonreiste al verme.
Sentado junto a ti sin decir nada.
paso la tarde.
Nos hicimos amigos
En medio del silencio
Que practicabamos como dos monjes
Tibetanos
Y entre pausa y pausa
Hablabamos para cruzar la calle.
Asi descubrimos el pollo frito
De La Colmena,
los libreros de Jiron Cañete
Y hasta las meretrices de Cailloma
Que se escondian de los policias,
Y tu y yo paseabamos
Por esas calles malolientes
Sin importarnos nada
Y terminabamos queriendonos
Con sonrisas en una plaza escondida
Detras de Palacio.
Alli frente a Francisco Pizarro
Me diste un beso
Y un buen dia llego la policia
Y se llevaron a cuestas al consquistador
E hicieron con el tornillos para carpinteria.
Y tu y yo seguimos enamorados
De la misma calle
Del mismo atardecer Limeño
Ataviado de cantinas y borrachos
De perros bravos
De callejones festivos
Y nos perdiamos
tras el Señor de Los Milagros
Y el saumerio de mujeres tapadas
Que lloraban tras el Cristo,
Grace, un dia volvi los ojos hacia ti
Y ya no estabas.
Debi cogerte de la mano,
No dejarte ir por un instante
Sin embargo ya era tarde.
Tan tarde que el golpe me cayo de pronto
El 5 de abril,
Buscandote en las calles aledañas,
Entre los viejos libreros
Y los caldos de gallina de Wilson
En los paraderos de la Plaza 2 de Mayo
Donde las dictaduras mataron a medio Peru.
Te declare perdida,
Te asumi ausente,
Volvi a ser el niño descalzo
Que corria por el cañaveral
De su pasado,
Asustado,
Solo.
Te he buscado desde entonces,
En cada ciudad, en cada pueblo.
Bajo los escombros del 9/11
En los febriles pantanos del Sur
Y hasta en las profundas aguas
Del lago Michigan.
Y nadie sabe de ti Grace
Nadie excepto yo.
domingo, 11 de enero de 2015
Herido
Me fui de tu rincon
Donde soliamos desmenuzar
Las horas en besos
Donde tu escribias pajaritos
En mi pecho
Y yo volaba por tus ojos
Y anidaba entre tus brazos.
Me fui de tu costado metafisico
Donde tu despertabas
Agarrada a mi sonrisa
Y leias una carta
Que yo redactaba a tus espaldas.
Que hermosa era la vida
Desde Enero hasta Diciembre
Escondidos bajo el murmullo
Del amor,
Nuestros cuerpos tan pobres,
Desnudos,
Cobijandose el uno al otro.
Asi pasabamos el tiempo
Como dos locos
Riendonos de las hojas
Que caian en el otoño
Un dia tambien caimos nosotros
Al fondo de una monotonia
Donde otros amores
Tambien habian naufragado.
Me puse de pie
Te dije Hasta pronto.
Me fui de tu lado
Remando mis dudas
Por un mar desierto.
He visto la Luna
Tras las olas
Adornada de delfines plateados,
He visto el Sol alucinado de las tardes
Desperdigado sobre el mar en el ocaso.
El inclemente ruido de la noche
Y tu no estas
Para salvarme de mis miedos
Cuando cierro los ojos
Ni cuando despierto
Y grito mi angustia.
Quisiera llamarte,
Que estes conmigo
En este lado absurdo
Que me asfixia
Como una joroba.
Pasa un extraño vestido de blanco
Me ausculta como a un juguete
Sin la menor importancia.
Lleva una luz en la frente
Como un aeroplano.
-A quien esperas?- pregunta.
Y yo que soy tan desconfiado
Escondo tu nombre bajo la almohada
Es la unica pista que guardo
De ti.