lunes, 27 de junio de 2011

ANONIMO

Dos horas más tarde
Estaba el muerto en el mismo precipicio.
Tergiversado por la roca intensa,
Olía a miedo
Y a cascara de remedio casero
Lo escupí con una patada en el polvo
Y seguí mi camino.
Dos días más tarde
Seguía el muerto en el mismo precipicio
Demacrado por la mala noche
Y el sereno,
Olía a oración de hechizo
Y a merienda malograda
Sus ojos habían llorado soledades,
Cogió una piedra y le asesté
Un golpe en el silencio.
Dos años más tarde
Seguía el muerto en el mismo precipicio,
Cansado, putrefacto a la sazón del tiempo,
Me miro con sus últimos ojos,
Olía a correa de castigo
A ceniza de redención.
-Eres el único que ha venido a verme-
Alcanzo a decir
Antes de volver a morir.
Al cabo de un siglo
El muerto seguía allí
En el mismo precipicio.

LUJURIA

En detrimento del morbo
que es cohibido o solapado
sale el deseo como un loco calato
que se escapa a media noche.
Por eso me gustan tambien
las chinas que viven en Madrid
y las rusas de Coney Island.
tienen la pulcritud de las santas
y la determinacion de las heroinas
Las Amish y sus largos trajes de Lancaster
y las dominicanas de Washington Heights. 
Las colombianas del quindio
y las Amazonas de Chachapoyas
son de la misma raza aguerrida
se desnudan ante un beso
con la facilidad de un reloj contanto los segundos.
me gustan las judias robustas
y sus panuelos de gitanas
tambien me gustan las gitanas
y sus barajas bajo la axila,
me gustan las brasilenas que no bailan samba
y las albanas que fueron perseguidas por los turcos
ambas se refugian en un sexo melancolico y lastimero
que tiene sabor a delirio.
Me gustan las indias tatuadas
y las irlandesas vestidas de verde,
ellas han sido entrenadas para la guerra del amor.

sábado, 25 de junio de 2011

MORBO

Me gustan las mujeres blancas
vestidas de turqueza,
tambien me gustan las morenas
en traje amarillo.
Me gustan las gordas rubias
y las flacas de pelo negro.
las bajitas de pelo corto
y las altas de larga cabellera.
tambien me gustan las calladas
si son de mediana estatura
y tienen los ojos oscuros.
a las elocuentes las prefiero de ojos claros
y mirada perdida.
si son cultas
tienen que tener buenas piernas
para compensar el tedio de la apatia sexual
que sufren las mujeres instruidas.
si son incultas
con un par de buenas tetas tienen de sobra,
alcanza para mitigar cualquier frustracion.
Me gustan las mujeres religiosas,
ellas nunca terminan de asombrarse cada vez que tienen sexo
y se prestan a cualquier perversion.
Me gustan tambien las descarriadas
de ellas he aprendido todos estos vicios.