para Irma Alvarez Ccoscco
A dónde me habré idoQue ya no estoy cuando despierto,
Quién tendrá las ojeras de este animal nocturno
Que huyó por los Andes infinitos.
Allá tienen mis manos de piedra
Asidos al arado en la tierra
Que va y viene meditando.
Por qué extrañaré tanto
La voz del río
Y sus largas acequias,
Quisiera ahora irme
por el pasto hasta su orilla
Y regresar descalzo como una sombra
A consolar el lomo de un puma
Que ha de haber perdido el sueño
En mi ausencia.
Ir por el río riendo con sus piedras,
El río y sus pájaros vigilantes
El río y sus trampas amarillas
Que llegaban hasta mis pies
Donde caí tantas veces
Herido de libertad.
A dónde me habré ido
Cantando el silencio,
Cocinando por las noches
La nada de una ilusión,
Quién vendrá, en todo caso,
A sembrar una flor en mi tierra
Y cantará bajito
mientras barbecha mi olvido.