sábado, 5 de febrero de 2022

NAYDU

Cómo saber si era una rosa,
tenía los brazos heridos de espinas
Y viajaba en tren de noche, solitaria.
Ayer, bien ayer cuando aún éramos niños.
La he visto en el andén  
Cargando sus páginas escritas de azul
Y una olla de ciruelas rojas.
La dulzura de sus quesos frescos
Y el aroma de sus tetas pálidas
Hervían lento por las tardes en el parque,
La presentía en celo
Y me venía por la orilla 
De su ingenuidad y terminaba
En su falda,
Pasaba las horas embriagado 
En el fragor de sus secreciones genitales.
Tenia las piernas largas
Y una costura diminuta
Como si fuera de trapo.
La he visto recorrer el tapiz del frio
Diminuta, fugaz, en la distancia
Del siglo que me amó.
Y sus ojos parecían dos huérfanos negros
En la nieve,
Volaba al ras de la vida
Con sus pies de liebre
Y una botella de moonshine 
Para el miedo.
Comía cualquier cosa 
que le daba la noche.
Dónde estará ahora 
que ya perecieron
Las plazas baldias, el bolero 
Y el beso,
Ahora que están prohibidas las multitudes
Ahora que la brisa se volvió nuestra enemiga.
El tren púrpura que pasaba volando
Se llevó nuestras únicas caricias
Hasta un hotel sumergido
Bajo el barro de Flushing. 

Cómo saber si era una rosa
Yo que la he esperado tanto
Yo que cuando quise abrazarla
Me pareció de papel.
Le he guardado los panes 
que sobraron en la imaginación.
Y toda la risa también imaginaria
De un 6 de enero en Nueva York.
Parece que fue ayer 
cuando la tomé de la mano
Y se escurrió de pudor
Entre el humo de la gente
Que comía nostalgias baratas
En torno al asador.
Quién le habrá comprado algo de amor,
Quien será el que baila una canción triste
Con ella.
Triste estoy yo ahora, comiendo soledad,
Envejeciendo exponencialmente
Sin el rumor de sus manos
Buscando un lápiz labial en la cartera.

Cómo saber si era una rosa
Si no tenía papeles que hablaran de ella.