viernes, 21 de mayo de 2021

CANTORIL

Entrego todo mi remordimiento
Toda mi guerra anacrónica
 Mi silencio cómplice,
Entrego el motor de mis sueños,
El río de mis travesías,
No viene a nada la tarde sabatina
De un rezo,
A esta hora las aves de tu corral
Escarban el tedio húmedo
De tu silencio.
El sol no busca por debajo de la cama
Tus pecados,
Besa, como besan los crios
Y tu pelo falso de acrilicos rubores
Se enrede en mis caricias heridas.
Huye por el pasto de mis manos
Hasta el monte de mis crucifixiones.
Quiéreme hasta que llegue la noche
Y libere tu voz hebrea.
Quiéreme debajo de tus sedas íntimas
Con el fragor del último infierno,
Quiéreme hasta que amanezca
En tu nariz gitana
Y mírame desde la felicidad
De tus ojos
Cuando sientas en tu vientre
El pálpito sagrado
Del mesias prohibido.