Ni cuando cierro los ojos,
Ni cuando me niego a creer
Que estoy vivo.
Cerró la escuela
Y suspendieron el recreo,
Cerró la iglesia, la mesquita,
La sinagoga,
Y nos quedamos sin dios!
Cerró la fonda
Y la cantina donde solía matar mis penas.
Y la calle, aunque es ancha
Ahora parece más ajena que nunca.
A esta hora
Vengo a entender el valor del cero,
Redondo y vacío
Como un nido sin pájaro.
Que alguien hable mal de mi,
Se lo agradeceré.
Cerró el parque,
Ahora parece una cárcel de árboles
Viejos,
Ahora sé cómo se siente una puerta cerrada por sus dos caras.
Nunca había escuchado tanto silencio.
Será que también se acabaron las palabras.
Cerró el meretricio
Donde endulzaba la soledad
Con pedazos de autoestima,
Y el kilo de amor
Lo envolvían en papel de regalo.
Cerró el sastre,
Cómo me voy a presentar
Vestido asi ante la muerte?
Lo único que queda abierto
Es el hospital, cual sala de espera
Y desde luego, el cementerio.