lunes, 24 de octubre de 2011

MI AMIGO MIGUEL Y YO

Para mi amigo Miguel
Sin ton ni son
Pero con guitarra
Musical el pelo
Y sus anteojos de carey
La sonaja del perro brincando
Treinta alegrías
Y nosotros saboreando
Al Cristo herido.
Mi amigo Miguel y yo
Teníamos una lampa
Con la que sembrábamos palabras
Y cosechábamos racimos frescos de verdades
Hasta el eco de nuestras propias
Huellas caminantes,
Mas la noche amorfa y su silbido
De enamorado cautivo
Y la cola del perro
Tocando  a la puerta
Y nuestra risa
Y el horizonte escrito en papel
Crepe
Como una arruga en la sien.
Mas los años
Mi amigo Miguel sigue siendo triste
Y su perro de papel
Colgado en la pared
Y el Cristo ungido en cebo
Yo también  sigo ausente
Camino como el mar,
Música de piano
Alo, Miguel,
Viene corriendo por el pasillo
Y contesta con una voz de máquina de escribir:
Las últimas noticias del día.

miércoles, 19 de octubre de 2011

AMORDICE

Hoy me duele tu recuerdo
Debería decir, me duele tu ausencia,
Pero han sido tantos años que ya me acostumbre a vivir sin ti.
como vez, aun, después de veinte años, te echo de menos.
Quisiera hablar contigo, caminar la tarde de nuestro pasado,
Tomar un café amargo como solíamos jugar,
Viajar en un autobús repleto de enamorados.
¿Por qué será que hoy me haces tanta falta?
¿Por qué hoy ya no puedo inventar tus manos ni tu voz?
Hoy me duele tu recuerdo
Pero también vuelve a dolerme tu adiós
-si acaso alguna vez nos despedimos-
Tengo una fotografía tuya del pasado
Una camisa donde escribiste mi nombre encerrado en un corazón
Unos versos infantiles
Te amo, ahora tengo la certeza,
 Son, para ser más exacto
Diez mil novecientos cincuenta días,  desde entonces
No he hecho otra cosa que decir tu nombre
A veces en silencio para no herir a nadie.

SACRIFICIO

Acabo de encontrar tu luz
Mirla criatura del misterio,
Andabas perdida cien años
Al otro lado de la razón.
Ya bastante fue tu ausencia
Tus ojos diminutos como agujas nocturnas
Han vuelto de lo desconocido,
Pósate sobre la mesa
Ya que terminó la cena cadavérica
Y cuéntame sobre tu vida pájara.
Tú eres dueña de las pausas y las esdrújulas
Y enemiga de los paréntesis.
Acabo de encontrar tu luz
-¿te sorprende?-
Yo he marcado el paso de tus latidos
En cada silencio y descifrado
Todos tus mensajes.
Y cada desdén,
Cuantas veces, no sabes,
Llamándote a gritos
Como un suicida