claro que te quiero
aun me pierdo en el recuerdo de tus ojos esquivos
y tus labios mudos
y mirabas a todas partes por donde escapar
y te quedabas en mi ojos prisionera como un retrato
y asi has vivido desde entonces
callada
dejandote querer
con una sola palabra
edith
nunca era necesario mencionar tu nombre
tan solo recordarlo
porque hasta tu voz
estuvo ausente